Don Dividividi
Hoy mi papá me dijo que le ayudara a hacer una hoja de vida. Y que “entrara” a un correo electrónico que encontró en el periódico para mandarla.
A sus 55 años, después de darnos todo y de quebrarse la espalda tantos años como trabajador independiente, con su título de aprendiz en la “universidad de la vida”. Sin un solo estudio, sin inglés, sin saber prender un computador… él, que el día que conoció el DVD llegó impresionado a la casa por que ese “Dividividi le va a quitar el puesto al VHS”, está convencido de que su experiencia lo va a llevar lejos… lo va a ayudar a pasar sus “últimos años” detrás de un escritorio, haciendo lo que mejor sabe hacer: Vender. Se sueña su entrevista, de corbata y con un saco, se sueña atendiendo clientes y asumiendo retos más grandes que los que hoy asume, como cuando tenía 20 años. Le brillan los ojos, sonríe de ansiedad y cree ciegamente que puede con el cargo que sea, parece un niño chiquito y como los niños cree que todo lo puede.
“Don Dividividi” hoy me dio una gran lección. Y yo sólo pude enseñarle como abrir su primer correo electrónico.
A veces nos sentimos más avanzados que nuestros papás. Error.